El Trabajo Social Sanitario en la Gestión Clínica

24 septiembre, 2019 archivo-privado-dolors-colom-masfret-bellevue-new-york-20181120_132420

En el punto 3 del art. 4 de la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) se señala la «Gestión clínica» como una de las funciones de los profesionales sanitarios. Se puede precisar sin causar errores de interpretación, de los colectivos profesionales del sistema sanitario con responsabilidad asistencial. El trabajo social sanitario es uno de ellos.

Se trata de una función moderna en el sentido que no estaba contemplada entre las funciones del trabajo social médico (hoy sanitario) señaladas por el Dr. Richard C. Cabot, a modo de recordatorio: «la preventiva (asistencial), investigadora y la docente». De hecho, la LOPS se aprueba en el 2003 pero unos pocos años antes algunas gerencias y direcciones hospitalarias y de áreas sanitarias introducían en sus planes estratégicos el concepto y práctica de la «gestión clínica». En paralelo también surgió el concepto de la contabilidad analítica, pero éste se tratará en otro post para evitar mezclar conceptos y términos.

En 2011, el III Congreso de Gestión Clínica incluyó una mesa con el título «Quince años de decisiones y gestión clínica». Hoy la «Gestión clínica» cuenta con más de veinticinco años de historia y es parte habitual de la estructura organizativa de las organizaciones sanitarias, sin embargo, el trabajo social sanitario, tácitamente, y quizás salvo excepciones, aún no forma parte de ella.

En el discurso inaugural de señalado Congreso, Dª Patricia Flores, entonces Viceconsejera de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid dijo: «…no podemos olvidar que la gestión clínica no es un fin en sí misma, sino una herramienta, para nuestro verdadero objetivo que no es otro que ofrecer a los ciudadanos, una asistencia sanitaria mejor y con un –cada vez más– alto grado de excelencia. Ahora, pero también en el futuro. Nuestros pacientes no distinguen quien o quienes son los responsables de realizar su diagnóstico, de planificar su tratamiento, de ejecutarlo, en definitiva, de sus cuidados. No entienden de “estancias”, “consultas”, “estamentos” o “competencias”, entienden de cuidados y resultados. Lo que el paciente vive es un proceso complejo que exige una visión global, transversal, que permita ofertarle una atención orientada y centrada en sus problemas, no en los del sistema».

Uno puede preguntarse qué rol juega el Trabajo Social Sanitario que en su función asistencial es una profesión eminentemente clínica, dentro de la gestión clínica y la respuesta es tan sencilla como señalar que, desde la teoría y de acuerdo con la adecuada organización de la Unidad de trabajo social sanitario, el rol es el mismo que el de las otras profesiones del entorno sanitario. Desde la teoría porque la realidad, en general, dibuja otro escenario.

Es preciso señalar que la actividad clínica está presente en todos los colectivos profesionales encargados de la atención a la persona y que conlleva un trato directo con ella. Básicamente, además del trabajo social sanitario, se habla de la medicina, la enfermería, la psicología, etcétera.

La gestión clínica por definición aglutina todos los procesos (las gestiones y actividades) que componen un servicio de valor para el cliente.  Debe recordarse que cuando se habla de procesos de trabajo social sanitario, se trata de los contenidos de un servicio, también de trabajo social sanitario. La Gestión clínica aglutina procesos médicos, de enfermería y en base a lo dicho, de trabajo social sanitario, que conforman la atención a la persona enferma. En el trabajo social sanitario, además, se incluye a los miembros de la familia implicados en el caso. Por otro lado, se habla de cliente de acuerdo con la recomendación de Mary E. Richmond de utilizar este término para evitar etiquetar a las personas atendidas.

La gestión clínica es una excelente herramienta para mejorar la eficacia y comparar indicadores de resultados y beneficios finales de una organización interdisciplinar, entre servicios y, dentro de estos, si cabe, entre profesionales.

¿Cómo se explica que unos profesionales de trabajo social sanitario necesiten más recursos y más medios para prestar los mismos servicios? Ello ocurre y en un futuro debe ser objeto de estudio, pero, no siempre tiene que ver con el profesional si no con las diferentes complejidades que inciden en el caso: la complejidad psicosocial, la complejidad del entorno, además de la complejidad de los otros equipos implicados en la atención.

Tanto desde la primera promoción (2013) del Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario (MUTSS-UOC) como desde la creación de la Sociedad Científica Española de Trabajo Social Sanitario SCETSS estamos desarrollando contenidos y realizando acciones para lograr que el trabajo social sanitario se contemple dentro de la gestión clínica de manera natural.

No se debe confundir la gestión clínica con el trabajo social clínico definido por el Dictionary of Social Work and Social Care en Oxford University Press como: «Encontrado en mayor medida, en otras partes del mundo, particularmente en América del Norte, y a menudo asociado con la práctica privada, el trabajo social clínico se refiere a la práctica directa con individuos, parejas, familias y grupos con un enfoque intrapersonal e interpersonal de problemas. Tiene mucho en común, por lo tanto, con la práctica del trabajo de casos en el Reino Unido, aunque sus defensores suelen tener mayores aspiraciones, algunos dirían pretensiones, a la condición profesional. El uso de la palabra «clínico», con sus connotaciones médicas, contribuye a tales aspiraciones. Si bien puede considerarse que el trabajo social clínico abarca una variedad de roles, incluida la gestión de la atención, el énfasis está predominantemente en que el trabajador social clínico actúe como terapeuta o consejero».

Se dejan a un lado las pretensiones de cada cual que abogue por el trabajo social clínico, aquí carecen de interés, pero conviene señalar que lo clínico no es exclusivo de lo médico, como tampoco lo es el diagnóstico ni el tratamiento. Dicho esto, sí se puede señalar como relevante que la formación en el MUTSS-UOC es eminentemente clínica si bien también incluye la parte de gestión de casos y gestión de la unidad de trabajo social sanitario. Cuando se habla de trabajo social clínico se trata de todas las expresiones del trabajo social sea en el ámbito que sea: servicios sociales, justicia, empresa, educación, por supuesto, trabajo social sanitario . Cuando se habla de trabajo social sanitario, como se ha aclarado desde hace años en infinidad de textos por parte de quien escribe, se trata del trabajo social que se ejerce en el sistema sanitario y, por tanto, queda sujeto a su normativa.

Barcelona, 24 de setiembre de 2019 – Dolors Colom Masfret

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