La desvinculación con la profesión: una amenaza para el ejercicio del trabajo social sanitario

La referencia al trabajo social sanitario obedece a que nos encontramos en el «Blog del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario» pero puede leerse también «enfermería», «medicina», «psicología», u otra profesión relacionada con la salud.

La desvinculación profesional de las fuentes filosóficas y morales, de la aplicación del conocimiento propio la disciplina de que se trate, pone en peligro su ejercicio y la deja reducida a una simple caricatura. Lo que llega a la ciudadanía entonces son trazos, bocetos asistenciales y mucha insatisfacción.

Mi hipótesis es que poco a poco, los profesionales del sistema sanitario se van desvinculando de la profesión que ejercen, la que escogieron. Es solo una hipótesis y como tal debe verificarse siguiendo el método científico.

Las hipótesis se conforman en la mente del investigador a partir de repeticiones que inopinadamente se van dando una tras otra, o una junto a otra, hasta que llaman su atención y empieza a prestarles escucha. Si las repeticiones siguen se plantea la hipótesis. Así, la señalada en al párrafo anterior surge de una de estas repeticiones, cuya frecuencia va en aumento en los últimos meses: muchas personas al explicar su experiencia con los profesionales que les han atendido en el sistema sanitario, trabajadores sociales sanitarios pero no solamente, también médicos y enfermeras, manifiestan con pesar que solo han encontrado excusas y a veces incluso «alta tecnología» pero, todo lo demás ha fallado.

Indirectamente y sin saberlo reclaman la terapéutica que se desprende de la relación humana entre el profesional y la persona enferma. Un profesional del trabajo social sanitario, con los valores y principios de su profesión interiorizados, con recursos o sin recursos, con medios o sin medios, nunca dejará en la persona esa sensación de orfandad asistencial, de no sentirse escuchada, que, cada vez más, revolotea sobre la cotidianidad de las visitas.

Las profesiones humanistas, como lo son las del sistema sanitario (medicina, enfermería, trabajo social sanitario, etcétera) parece que, de la mano de sus profesionales, están cediendo ante los bites y las pantallas. ¿Se olvidan de que la atención, la asistencia, manteniendo vivo lo humano, resulta por sí misma terapéutica?

Muchas personas relacionadas, directa o indirectamente, con la enfermedad expresan su desazón por la falta de atención: «Mientras le explico lo que me pasa… ni siquiera me mira a la cara, va escribiendo cosas en el ordenador» es una de las frases más comunes. O: «Me dicen que no pueden hacer nada que no depende de ellos, que es la crisis». O: «Todas las pruebas que me han hecho han caducado y aún no me han avisado para la intervención, así que cuando me llamen tendrán que repetirlas», etcétera.

Ningún trabajador social sanitario vinculado, verdaderamente, a su profesión renuncia a mirar a los ojos de su interlocutor, la persona enferma o su familiar, porque en esa mirada, en ese intercambio de mensajes que tienen lugar entre expresiones faciales, silencios y gestos, expresión de emociones, señales de dolor, también de alivio, se encuentra todo un mundo de información, toda ella básica para elaborar su diagnóstico social sanitario, la base de la intervención. Ningún trabajador social sanitario vinculado a su profesión acaba una entrevista diciendo que no puede hacer nada, porque precisamente, si alguien puede hacer algo, es él, o ella que siempre contará con la palabra y al escucha. Que no se nos olvide que el primer recurso es la persona y su familia, el segundo recurso es el profesional. Ningún trabajador social sanitario que se precie de profesional mata la esperanza, ni deja de lado los factores posibilitadores, por escasos que sean.

Más allá de los conocimientos profesionales, está la actitud profesional. Y conviene recordar que la actitud profesional, en la relación asistencial, se convierte en lo que puede viabilizar realmente la transformación de la persona, de su realidad y de su entorno. Es la actitud profesional la que anuda o desanuda a la persona que necesita ayuda a ese futuro deseable, ella sola o con ayuda. Es la actitud profesional la que puede generar la confianza de la persona afectada en el profesional, y es esa misma actitud del profesional la que la motiva a la persona a iniciar los primeros nuevos pasos porque se sabe acompañada.

Cuando los profesionales del trabajo social sanitario asumen su rol genuino y no el disfraz que lucen algunos, la actitud resulta una pieza terapéutica. Cuando se dejan llevar por otros asuntos coyunturales generan lo que hace años denominé la «polución social».

No nos desvinculemos de la profesión, de sus raíces, no pongamos en peligro la profesión.

Barcelona, 18 de junio de 2014 – Dolors Colom Masfret

¡Verificado positivamente por la Secretaría General de Universidades del Ministerio de Educación, el plan de estudios del título oficial de Máster Universitario en Trabajo Social Sanitario!

Para muchos trabajadores sociales sanitarios de España y del resto del Mundo, el mes de julio pasado se vio regado por la buena noticia de la verificación del «Máster Universitario en Trabajo Social Sanitario» dentro de estudios de Ciencias de la Salud de la UOC por parte de la AQU (Agència per a la Qualitat del Sistema Universitari de Catalunya). La alegría llegó de todas partes, hasta del otro lado del Atlántico.

La correspondencia veraniega al respecto, mostró que una mayoría, de dentro y de fuera, quedamos impacientes a la espera de la ratificación de la verificación por parte de la Secretaría General de Universidades del Ministerio de Educación.

¿Será oficial? Ha sido la pregunta del verano en nuestro entorno de estudios de Ciencias de la Salud. «Es oficial, aunque estamos pendientes del último paso, la verificación por parte de la Secretaría General de Universidades del Ministerio de Educación»  ha sido la respuesta que no se ha dejado de repetir una y otra vez.

Y como la vida es movimiento y contradicción, de repente alguien se desataba asegurando que «No era oficial». Entonces una nueva avalancha de e-mails, llamadas telefónicas, etcétera, lograba borrar en el imaginario, claro, la realidad y el tempo de la oficialidad. Y volvíamos a insistir: «Es oficial, aunque estamos pendientes del último paso, la verificación por parte de la Secretaría General de Universidades del Ministerio de Educación».

Pareciera que algunos profesionales están más predispuestos a combatir y pelear, aunque sea en un campo de batalla imaginario, que a vivir los buenos momentos y aprovechar las posibilidades que llegan.

Y hablando de llegar, ayer nos ha llegado la buena noticia de que, unos días antes, el pasado 25 de setiembre se verificó, el Título Oficial de «Master Universitario de Trabajo Social Sanitario» de la Universitat Oberta de Catalunya, por parte de la Secretaría General de Universidades del Ministerio de Educación. Y la noticia nos llenó de nuevo de alegría. Los que nos identificamos con el logro, no podemos evitar estar contentos, y encararnos hacia el nuevo horizonte, porque ahí está mirándonos de frente y esperando a ser alcanzado.

Quien quiera seguir instalado en el pasado… pues… poco se puede decir…

La UOC pone al servicio de cada Máster un aula de tutoría a la cual, sin ningún compromiso, subrayando sin ningún compromiso, los profesionales interesados, en nuestro caso, trabajadores sociales y educadores sociales, pueden pedir acceso completando un pequeño formulario que se encuentra a la derecha de la Web del Máster. Al registrarse recibirán la clave de acceso y podrán plantear todo tipo de dudas a la tutora, Ana Rodríguez. Ella se os responderá y asesorará con relación a las dudas que tienen que ver con los requisitos, la documentación, etcétera, del Máster.

Les invito a formalizar este acceso para poder acceder a la información de interés directamente.

Gracias por las muestras de acogida y afecto que cada vez que se concreta un paso nuevo nos regalan los profesionales. El equipo de la UOC, los profesores, los consultores, los autores, tutores, los servicios de acogida e información, y otros, estamos trabajando mucho para la puesta en marcha del Máster, pero sin los profesionales que a lo largo de estos años en los que el Postgrado de Trabajo Social Sanitario, se han visto motivados para dar el salto a la formación universitaria para lograr la especialización, nuestro esfuerzo se vería frustrado.

La puesta en marcha del Postgrado de Trabajo Social Sanitario nos ayudó a sedimentar y a fortalecer las bases del hoy Master Universitario de Trabajo Social Sanitario.

Gracias por estar ahí y gracias por seguir ahí.

Barcelona, 28 de setiembre de 2013 – Dolors Colom Masfret

¡Verificado el Master Universitario (oficial) de Trabajo Social Sanitario!

El pasado 15 de julio de 2013, la AQU verificó el Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario o como coloquialmente decimos, el Máster será oficial. Igual que el Postgrado de Trabajo Social Sanitario, el Máster se inscribe dentro de los Estudios de Ciencias de la Salud, en el Instituto Internacional de Postgrado de la UOC (Universitat Oberta de Catalunya).

Señalo este detalle de pertenencia a los Estudios de Ciencias de la Salud por la importancia que adquiere en el futuro reconocimiento del trabajo social sanitario como profesión sanitaria acuerdo a la Ley 44/2003 de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS). La ley, disponible en la Web del BOE , dice: «Esta normativa corresponde a dos ámbitos: el educativo y el que regula las corporaciones colegiales. Por ello en esta ley se reconocen como profesiones sanitarias aquellas que la normativa universitaria reconoce como titulaciones del ámbito de la salud, y que en la actualidad gozan de una organización colegial reconocida por los poderes públicos». El primer punto, lo acabamos de alcanzar con la aprobación del Master Universitario que nos ocupa. Aquí, encontramos el auténtico centro de gravedad, la «…titulación universitaria del ámbito de la salud». Éste es el gran logro que el título, además de ser oficial, se inscriba en Estudios de Ciencias de la salud. Ni la Diplomatura antes, ni el Grado hoy, dan una titulación universitaria en el ámbito de la salud. No la daban, no la dan y no la darán. La titulación de Grado de Trabajo Social se gesta dentro de Estudios que en cada Universidad son distintos. En unos casos es pedagogía, en otros sociología, en otros antropología y, así sucesivamente.

El segundo punto, el de contar «con una organización colegial reconocida», se sobreentiende en el ámbito de la salud, deberemos tratarlo próximamente con los servicios jurídicos correspondientes.

Con la aprobación del Master, la disciplina, su práctica profesional, penetrará naturalmente en otra realidad, la que permite el conocimiento y la formación especializada.

Atrás quedan las horas de incertidumbre, de desolación, de soledad de ser testimonio del desbaratamiento del trabajo social sanitario sostenido públicamente sobre los tópicos que había que erradicar. El futuro nos encuentra llenos de gozo, de ansias de trabajar, de deseos de investigar, con la conciencia de se debe divulgar el trabajo hecho. Y sobre todo con la responsabilidad profesional que implica transformar en bienestar y servicios psicosociales para las personas enfermas, para sus familias, toda esta confianza que la sociedad, a través de sus representantes científicos, ha depositado en nuestro proyecto.

Cuentan que en el despacho de Ida M. Cannon, la gran maestra y pionera del trabajo social sanitario, rezaba un dibujo del pájaro Dodo con el siguiente colofón «¿Por qué Dodo dice que la mejor manera de explicarlo es hacerlo?»

Pues bien, lo hemos hecho. Aquí estamos ante el primer Master Universitario de Trabajo Social Sanitario de España y del Mundo. Por supuesto, sigue el Modelo de enseñanza UOC, caracterizado por brindar al estudiante la máxima libertad en la organización particular de su estudio, en vincularlo a la disciplina y en agrandarle las ansias de saber. Se encuentre donde se encuentre el estudiante, el aula de estudio de la UOC estará a un simple clik, como a un simple clik encontrará a todos los compañeros de curso, al tutor, al consultor. Esto es el siglo XXI, las tecnologías facilitan el acceso al estudio a muchos profesionales que hace tan solo quince años, sus circunstancias familiares, geográficas, laborales, les habrían impedido seguir un programa presencial y, por tanto, hubieran quedado fuera excluidos.

Desde el momento en que iniciamos el Postgrado de Trabajo Social Sanitario, todas las personas del equipo responsable de su expansión y desarrollo, tuvimos el Master Universitario de Trabajo Social en el horizonte. Presumo que Ida M. Cannon, con su pensamiento señalaba la importancia de la acción dado que es muy fácil explicar las cosas a la vez que es muy difícil llevarlas a cabo.

En los momentos de dificultad, hoy estamos en uno de ellos, la responsabilidad profesional, el espíritu del trabajo social sanitario, nos alienta a gestionar estrategias de salida desde la formación y el estudio y no desde la opinión puramente especulativa. Las profesiones evolucionan sobre ambos pilares, además, del de la investigación. La opinión, la ideología, la elocuencia, está al alcance de casi todos los hablantes. La capacidad de discernir entre situaciones, de diagnosticarlas y sobre ello proponer el mejor plan de trabajo, está solo al alcance de quienes se han formado y los pensantes.

En momentos como los actuales, es precisamente, cuando más formación académica, más competencias se necesitan. Una profesión se ejerce sobre las teorías de la disciplina que le dan entidad e identidad y no puede falsificarse al albur de la confusión, pre ejemplo, no hablamos de servicios sociales sanitarios, hablamos de trabajo social sanitario. Sería como confundir los servicios sanitarios con la medicina.

Con la puesta en marcha del Postgrado de Trabajo Social Sanitario en octubre de 2009 dimos ese primer paso que nos llevaría algún día al reconocimiento de profesionales sanitarios.

Con la puesta en marcha del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario el próximo octubre de este 2013, iniciamos el segundo paso.

Bienvenidos, bienvenidas a este barco que está a punto de zarpar. Antes desearles un verano lleno de ánimo.

Barcelona, 23 de julio de 2013 – Dolors Colom Masfret