Los trabajadores sociales sanitarios y su dependencia jerárquica: otra vez a vueltas con lo mismo

La dependencia jerárquica de la Unidad de Trabajo Social Sanitario parece, en  muchos hospitales y centros de salud, un racimo de complejos, ese problema irresoluble, o para ser precisos que no se quiere resolver.

Partiendo de la premisa de que quienes deciden el organigrama de un establecimiento sanitario son profesionales competentes y con una alta capacidad analítica, es difícil de comprender qué los lleva a decidir que la Unidad de Trabajo Social Sanitario dependa por ejemplo de la División de Enfermería, o la División Médica, o la División Administrativa, incluso la División Asistencial. Desconozco si se ha dado algún caso en que dependa de la División de Mantenimiento y Limpieza, o de la División de Informática, o de la División de Jardinería.

La Unidad de Trabajo Social sanitario por su naturaleza, por sus funciones y por sus competencias, por las capacidades de sus profesionales debe depender directamente de la gerencia. La principal razón es que la generación de datos sanitarios, sociales y comunitarios de la Unidad, presenta escenarios sobre los que actuar y cuyo análisis no puede quedar sesgado por la mirada de la enfermería, de la medicina, o de la administración. Quien mejor puede aprovechar esta información, quien mejor la puede interpretar, es la gerencia que a su vez es quien ostenta responsabilidades y capacidades para gestionar desde la amplitud de miras y no des de cristales de colores.

No importa que la Unidad de Trabajo Social Sanitario esté compuesta por un profesional. La cantidad no es un argumento sólido pues el gerente, él o ella, también suele ser un profesional y tiene toda la responsabilidad de la gestión.

Seguro que es más una cuestión de desconocimiento del catálogo de prestaciones y cartera de servicios de trabajo social sanitario, que de mala fe pero este error en la dependencia jerárquica impide la máxima optimización del sistema sanitario. Sí, sí, del sistema sanitario porque la falta de atención integral a la persona, repercute nuevamente sobre el sistema sanitario en forma de reingresos o de entradas por urgencias.

La dependencia de gerencia, ciertamente implica mucha responsabilidad por parte de la jefatura de la Unidad de Trabajo Social Sanitario pues a la gerencia la información se le debe facilitar de manera clara, concreta y concisa. A ser posible en una gráfica, con las soluciones al problema que refleja la gráfica y otra gráfica con los resultados esperados si se aplican las soluciones propuestas. La Unidad de Trabajo Social Sanitario también es una unidad de gestión pues combina conocimientos profesionales, con realidades humanas y la prestación de servicios, algunos de los cuales, además, implican utilización de recursos.

Existen algunas leyendas que a veces han venido a justificar la dependencia de la Unidad de Trabajo Social Sanitario de la Enfermería, algunas son:

  • «La enfermería está más tiempo con la persona enferma». Es un argumento recurrente pero ¿de verdad alguien se lo cree? Reloj en mano seguro que no. Además, no se trata de estar más tiempo, se trata de saber intervenir sobre los aspectos psicosociales de la persona y ello es posible desde el trabajo social sanitario pero no desde la enfermería.
  • «La enfermería, al estar más tiempo con el enfermo, sabe cuándo tiene un problema». Que está más tiempo con el enfermo lo dejamos entre paréntesis y pendientes del reloj. Que sabe cuándo la persona tiene un problema, no justifica una dependencia jerárquica porque seguro que también lo sabe el personal auxiliar, médico, los vecinos muchas veces y la misma persona que limpia y arregla la habitación del  hospital a diario. Un asunto es saber ver que puede existir un problema en una familia y otro muy distinto ser capaz de tratarlo de acuerdo a unos procedimientos y protocolos que incluyen el diagnostico social sanitario. El tratamiento de un problema familiar implica la elaboración del diagnóstico social sanitario porque de lo contrario, como ya señala Lain Entralgo, estamos adivinando (lo que implica acertar o errar) y jugando al chamanismo (lo que implica actuar fuera del método científico), ello es fuera del corpus teórico de la profesión.
  • «La enfermería es la gestora de casos». Eso sí que no. La enfermera gestiona cuidados, no casos. El concepto de caso, implica la dimensión de la familia, la amistad, lo laboral, lo económico, lo lúdico, y por supuesto el cuidado cuando se requiere. La gestión de los cuidados es responsabilidad de la enfermería, la gestión del caso, es asunto del Trabajador Social (Sanitario).

La rotación de los equipos directivos puede facilitar que la dependencia jerárquica de la Unidad de Trabajo Social Sanitario muchas veces se cierre en falso. Cuando se crearon las primeras plazas se dependía de la gerencia, entonces era tan evidente como lo es hoy mismo. Mientras se siga ubicando la Unidad de Trabajo Social Sanitario dentro de otras divisiones del organigrama, el sistema sanitario en su conjunto pierde eficiencia.

Dejémonos de opiniones gratuitas que son velas al viento y llenemos de sentido común las decisiones profesionales. El mundo de las profesiones implica operaciones intelectuales las cuales son parte del proceder. Por ello, la dependencia de la Unidad de Trabajo Social Sanitario es cuestión de razonar dentro de los criterios de mejora y optimización de recursos y ello lo permite su dependencia jerárquica de la gerencia.

Barcelona, 19 de marzo de 2016 – Dolors Colom Masfret

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