Día Mundial del Trabajo Social: imaginando el Doodle de Google

Ayer imaginaba que hoy los trabajadores sociales nos levantaríamos con una sorpresa: un Doodle en Google. No ha sido así… Oh! En fin… Quizás el año que viene… Por favor señores de Google, piensen en nuestro Doodle, por la relación que mantenemos a diario con sus medios, nos merecemos un Doodle.

Quizás en Google no saben, tampoco tienen porqué, que una de las profesiones más magnificas del Mundo es el Trabajo Social, Treball Social, Traballo Social, Gizarte Lana… Trabalho Social, Social Work, Travail Social, Soziale Arbeit… y podría seguir porque el Trabajo Social está presente allá en donde hay personas que necesitan alguna ayuda. En sus enormes bases de datos señores de Google encontraran mucho sobre Trabajo Social.

Menuda profesión. Cuando las personas que necesitan ayuda se encuentran con la nada, cuando el olvido parece cebarse con los más frágiles, seguro que cerca se encuentra un trabajador social, o varios, tratando de cambiar realidades y percepciones. Si sabemos que ante las dificultades el primer recurso en la vida de uno, es uno mismo, también sabemos que el segundo recurso es el trabajador social, él o ella. Son muchas las «ellas» que componen la profesión pero cada vez son más los «ellos» que se unen a esa manera de crear un mundo en el que los problemas evitables (prevención primaria) se eviten (acción, acción, acción) y las personas vivan y disfruten de su máxima autonomía (solución). Este mundo existe, no es una entelequia. ¿Dónde, dirá alguien? Pues en cada despacho de trabajo social hay uno.

Felicidades y gracias a los profesionales del Trabajo Social. Sí, hoy es el Día Mundial del Trabajo Social, de los Trabajadores Sociales, en mayúsculas. Aunque no tengamos Doodle en Google y aunque para muchas personas que han recibido ayuda de trabajadores sociales, ese día pase desapercibido. Nos gusta celebrarlo y explicarlo.

Gracias a los trabajadores sociales que han escogido esta profesión y no otra, gracias por dar rienda suelta a su vocación en tiempos de hielo y fuego, de pobreza que generando riqueza, no logra desaparecer… de… faltan nuevas palabras para describir los tiempos actuales pero no importa: ahí está el Trabajo Social capaz de enfrentarse a monstruos, o lo que sea, sin nombre.

Gracias a los trabajadores sociales por estar y seguir cuando no queda nadie o casi nadie, gracias por alimentar con su presencia, su esfuerzo y tenacidad, los vacíos y déficits del sistema. Gracias por nutrir con su energía psíquica, esa que mueve montañas, los ánimos e interior de las personas con dificultades, con interrupciones vitales, ayudándolas a ayudarse, a descubrir que la primera solución está dentro de sí.

Gracias a los trabajadores sociales por saber combinar el arte de la atención con el método científico, por saber ganar, día a día, capacidad resolutiva, por sacar de donde no hay y poner donde no cabe, por desarrollar su creatividad e ingenio al servicio de la sociedad. También, gracias por su firmeza, cuando se precisa, ante quienes con responsabilidades hacen dejación de ellas.

En definitiva, gracias por estar, ser y seguir ahí, porque ello significa que en este Mundo que se deshilacha, la esperanza sigue viva.

Para finalizar, gracias a los estudiantes de trabajo social que desbordando juventud, sienten la vocación, la fuerza para tomar el relevo y así, dar continuidad a la profesión y seguir mejorando el Mundo. No es una pretensión, es una responsabilidad.

Barcelona, 21 de marzo de 2017 – Dolors Colom Masfret