A punto de iniciar la quinta promoción (2017-2019) del MUTSS

Es fácil caer en el tópico de lo rápido que pasa el tiempo, pero ciertamente ésta es la sensación cuando se toma conciencia de que faltan menos de dos días para iniciar la quinta promoción del Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario (MUTSS). Resulta difícil recordar cuando el programa no existía, cuando era un reclamo de la comunidad profesional, pero hubo un tiempo, no hace mucho en que no había ninguna formación reglada en trabajo social sanitario.

Las ganas de aprender de los alumnos y alumnas, su entusiasmo contagioso, los deseos de leer los últimos artículos profesionales publicados, se juntan con las  ganas de buscar nuevos recursos de aprendizaje y formar en la disciplina del trabajo social sanitario del equipo docente. Una buena combinación que resulta sobre todo posibilitadora. Sabemos que el MUTSS genera muchas expectativas y el reto de los profesores y profesoras está en satisfacerlas y superarlas. Nos gusta sorprender positivamente al estudiante. Nos gusta leer sus reflexiones sobre lo mucho que está aprendiendo y lo cómodo que le resulta el modelo UOC, también cuando se da, nos gusta conocer sus recomendaciones para mejorar la docencia. El MUTSS es un programa formativo vivo y como tal se nutre del conocimiento y genera conocimiento.

El inicio de curso siempre se debate entre expectativas, entusiasmos, novedades, deseos de aprender y el placer de conocer.

Compartimos con los amigos y amigas del Blog este momento de inicio que suele desatar densidades y generosidades humanas. El futuro siempre llega.

Barcelona, 16 de octubre de 2017 – Dolors Colom Masfret

Recomendaciones oficiales para acudir mañana (26 de agosto de 2017) a la manifestación en Barcelona

Tardaremos en recuperarnos, pero como trabajadores sociales sanitarios tenemos responsabilidades profesionales para con las personas directamente afectadas y sus familias, para con las comunidades donde residen. Tenemos que sacar fuerzas de flaqueza y desde los hospitales, centros de salud, junto con los otros profesionales de la medicina, la enfermería, la psicología, la educación social, servicios administrativos, etcétera, acompañar a las víctimas y a quien lo necesite.

Estos días los bulos han inundado las redes sociales. Muchas personas in situ han sido víctimas del pánico debido a informaciones falsas que se han distribuido irresponsablemente.

La Guardia Civil, la Policía Nacional, Los Mossos d’Esquadra señalaban que si bien uno no puede evitar que alguien grabe o fotografíe determinadas escenas, si uno no puede evitar recibir determinadas informaciones, sí que puede evitar difundirlas.

Es importante evitar los bulos e informarse en fuentes no oficiales.

Algunas de las fuentes oficiales que informan en tiempo real son.

La Generalitat y Protección civil han distribuido este manual para aquellas personas que asistan a la manifestación convocada para mañana sábado 26 de agosto de 2017, a las 18 horas.

Barcelona 25 de agosto de 2017 – Dolors Colom Masfret

 

Barcelona amada: desde el Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario nos ponemos a tu disposición

Es una noche triste y oscura. Una noche de aquellas en que las palabras empobrecen el sentir. Condenamos el atentado de las Ramblas de Barcelona, nuestra Barcelona amada. La bella Barcelona. Sentimos el inmenso dolor de las víctimas, personas inocentes que disfrutaban de un plácido paseo de tarde por esta arteria mediterránea que son las Ramblas. La Rambla de les flors.

Muchos de los alumnos y alumnas del Máster están ejerciendo en los hospitales que han recibido a las víctimas y sus familiares. También muchos profesores y profesoras. Sentimos vuestro esfuerzo y entrega, imaginamos cómo os encontráis. Amigas, amigos, nos ponemos a vuestra disposición. Si necesitáis ayuda para atender a las víctimas, aquí estamos. La comunidad profesional que integra el Máster suma muchos profesionales del trabajo social sanitario que de alguna u otra forma pueden ayudar.

Os queremos ayudar y acompañar con la acción, nos ponemos a disposición de las entidades e instituciones que para atender a las víctimas y sus familiares necesiten trabajadores sociales sanitarios.

Barcelona 17 de agosto de 2017 – Dolors Colom Masfret  < dcolomma@uoc.edu >

El desarrollo de modelos fiables de intervención: Un reto del Trabajo Social Sanitario en el siglo XXI

Es un hecho que la sociedad está cambiando a gran velocidad. Sin embargo, ¿en qué medida lo están haciendo los modelos de intervención y gestión de trabajo social sanitario para ajustarse a esas nuevas realidades? ¿Los procedimientos y los protocolos se adecúan a estas nuevas circunstancias? ¿Dónde están los resultados que demuestran la efectividad de un modelo sobre otro? ¿Los modelos actuales responden al presente o por el contrario se alejan de él?

Si bien lo que le pasa a la persona enferma y a su familia suele variar poco, el desafío está en cómo se estructura la ayuda. Cabe la pregunta ¿en base a qué modelos se articulan las nuevas intervenciones sociales dentro de este mundo cambiante y digital?

El día a día de las personas enfermas y sus familias se debate entre circunstancias y actitudes personales y ambientes singulares. Ello particulariza el cómo encaran las soluciones para resolver las dificultades, cómo gestionan sus conflictos y la manera en qué tratan de resolverlos. La unicidad del individuo cobra protagonismo en la mayor o menor implicación para la solución o reducción de los problemas que le afectan. Es en estos contextos donde los trabajadores sociales sanitarios deben desarrollar nuevos modelos de atención en los que la fiabilidad sea un hecho empírico y tangible. Es hora de ceder el discurso de narración y prosa, a la estadística, a los números índice y a las matemáticas. Es hora de nutrirse de otras disciplinas afines que actúan sobre las mismas personas.

La intervención sobre lo nuevo necesita modelos nuevos o la reingeniería de los tradicionales. Ello, sin embargo, debe darse siguiendo el método científico, investigando la influencia de las nuevas variables relacionadas con las vivencias de la enfermedad. Urge promover investigaciones sobre los mejores procedimientos y protocolos de trabajo social sanitario más allá de la secuencia lógica de acciones, ello es centrando la atención en la resolución empática, en la efectividad de la intervención profesional y en el empoderamiento de la persona atendida puesto que en el siglo XXI, más que nunca, es ella quien asume el protagonismo principal en la solución.

En toda intervención desde el trabajo social sanitario es imprescindible dar un salto cualitativo: además de identificar las partes y protagonistas del caso social, se debe comprender cómo se afectan e influyen, qué emociones desprenden. De esta forma se podrán desarrollar modelos fiables con conjuntos de acciones deliberadas, antes probadas, en busca de la mejor intervención, la que prestará la mejor ayuda.

Es preciso evitar que las dificultades, los elementos adversos, se instalen definitivamente en el vivir de la persona afectada, de su familia. Se debe impedir que las personas se adapten, se sometan, se acostumbren a sus problemas y en vez de resolverlos o afrontarlos, les den continuidad, dando continuidad también a las demandas de ayuda.

En cada intervención, el profesional debe ser consciente de lo que ha ocurrido, de lo que ha mejorado en el núcleo de intervención, qué se ha logrado en términos de bienestar para poder reproducir la acción completa en casos de perfil similar. Con esta información de cada caso social y con el tiempo, se contará con la base del modelo.

Imagínese dos series de acciones estratégicamente combinadas, «serie A» y «serie B», ambas orientadas a evitar la anulación de visitas sucesivas. ¿En qué medida la serie “A” implica mejores resultados en bienestar de la persona que la serie “B”? Por ejemplo, una vez mantenida la primera entrevista hay dos opciones. En la «serie A» se espera a la nueva visita para cualquier tipo de contacto. En la «serie B» se establecen contactos de carácter breve, vía teléfono, vía correo-e, etcétera, para mantener a la persona vinculada a los acuerdos propuestos mientras se espera a la siguiente entrevista. En este contacto de carácter breve el trabajador social sanitario centrará el interés en el estado de ánimo actual de la persona, se interesará por si se ha dado algún avance en su percepción, etcétera. Esta acción ¿mejora la empatía hasta el punto de garantizar la segunda entrevista? Seguro que sí aunque en estos momentos es solo una hipótesis.

En el post anterior se dedicaron unas breves reflexiones al Big Data dentro del Trabajo Social Sanitario. Además de lo señalado, el Big Data diseñado adecuadamente, permite identificar acciones tácticas que implican a la persona en la generación de su propio bienestar, acciones deliberadas para vincularla de nuevo a aquello y aquellos que forman parte de su red social de apoyo. Cuando los parámetros de los sistemas de información se registran correctamente, permiten observar acciones y reacciones, causas y efectos que con el tiempo configurarán un nuevo modelo de intervención más fiable.

Es preciso que los profesionales, todos, no solo los del trabajo social sanitario, tomen decisiones basadas en el conocimiento no en lo opinable. Todo profesional interviene de una determinada forma porque conoce (vía experiencia, vía aprendizaje) los efectos de esta forma de intervención, la cual debe significar mejores resultados que cualquier otra.

Las intervenciones automáticas, reactivas, sin diagnóstico social sanitario, alimentan el prejuicio, lo hipotético, lo superfluo, por ello apremia la intervención racional, estratégica, aplicando las tácticas que cada situación requiere para subsanar las dificultades psicosociales generadas por la enfermedad de la persona. El desarrollo de modelos fiables de trabajo social sanitario permitirá incrementar las cotas de bienestar de las personas atendidas en el sistema sanitario y sus familias a la vez que optimizar los mismos recursos, informales y formales, empleados en la intervención.

Barcelona 25 de junio de 2017 – Dolors Colom Masfret

Teletrabajo Social Sanitario, Big Data e innovación

El concepto de Big Data forma parte del lenguaje habitual de los medios de comunicación de masas pero también de los medios y organismos profesionales.

En  su ejercicio profesional, sobretodo en el plano asistencial, los trabajadores sociales sanitarios tanto de los hospitales como de los centros de salud, son depositarios de grandes cantidades información psicosocial de las personas enfermas que atienden y a la vez se convierten en parte de la información que manejan estas mismas personas en sus redes sociales. Uno siempre forma parte de alguna estadística, ya sea por estar, o por no estar. En aras a afrontar competentemente este futuro inmediato en el que los datos totales serán la base de la acción y de la toma de decisiones, desde las Unidades de Trabajo Social Sanitario se deben identificar los que son susceptibles de satisfacer las necesidades del Big Data para analizarlos bajo los mismos criterios que se analizan en otros campos. Las esferas vitales de la persona que conforman el diagnóstico social sanitario son una base de información excelente y fidedigna para vincular el trabajo social sanitario a los modelos de análisis del Big Data.

La gestión e interpretación  de grandes cantidades de información más allá de los datos evidentes y clásicos contenidos en la mayoría de historias de trabajo social sanitario, ello es incluyendo otros dispositivos, es un reto para la mayoría. Piénsese en plataformas digitales de salud capaces de generar algoritmos que permitan a los profesionales ayudar de manera más precisa a las personas enfermas, a su familia, a su entorno inmediato, incidir en su comunidad, diseñar recursos capaces de cubrir necesidades prestando ayudas de diferente complejidad asistencial. La motivación de la autonomía y la promoción de la salud de las personas enfermas o relacionadas con la enfermedad, supone ayudarlas en la justa medida que las permita ayudarse. Todo ello se da generando grandes cantidades de datos de los cuales no siempre se tiene conciencia pues exceden a los sistemas de información tradicionales.

La aplicación de modelos de Big Data en trabajo social sanitario supondrá un salto cuantitativo pero sobre todo cualitativo en la gestión de un presente cuya dinámica social proyectará realidades futuras interpretables profesionalmente. Indicará tendencias que evitaran errores en la planificación de apoyos. Ayudará a conocer más a cada persona, con sus particularidades.

En el ejercicio de sus funciones, los profesionales del sistema sanitario se convierten en grandes generadores de información en el área médica, psicológica, social, demográfica, una riqueza de datos cuyo análisis siguiendo modelos de Big Data, supondrá un avance en cada una de ellas, la asistencial, la preventiva, la investigativa, la docente, la gestión clínica y al promoción e información de la salud.

El cálculo de los días de estancia según grupos de diagnóstico que se trataron en los GRD (Grupos Diagnósticos Relacionados) fue una de las primeras experiencias, en bruto, de Big Data, relacionadas con el sistema sanitario y su gestión eficaz. En bruto porque la información estaba localizada, cosa que hoy además, está contenida en los diferentes dispositivos de las personas.

Las plataformas de salud son un hecho. En muchos casos, cuando el espacio es un límite (por ejemplo, vivir lejos y el acudir al centro de salud o al hospital se convierte en un problema) y el tiempo es un impedimento, (por ejemplo cuando los horarios de visita son incompatibles con la vida de uno), las plataformas digitales para el desarrollo del teletrabajo social sanitario son una alternativa inclusiva que, en beneficio de las personas, sustituirán las formas clásicas de la asistencia que sin proponérselo, con su organización actual, pueden resultan excluyentes. Véase sino la falta d asistencia a las consultas. La era digital, el internet de las profesiones, muestra horizontes llenos de nuevas posibilidades para las personas que necesitan ayudas y apoyos, también para los trabajadores sociales sanitarios que están en disposición y capacidades para prestarlos.

Cada vez es más frecuente encontrar a personas enfermas y familias que utilizan plataformas de salud y tecnologías de comunicación digital para consultar problemas a los profesionales que les atienden. Si uno escribe «apps de salud» en cualquier buscador, se encuentra una devolución ingente de entradas. Es evidente.

Las TIC suponen un cambio de paradigma dentro del sistema sanitario y del proceso asistencial, no solo en la vertiente médica y de enfermería, también en la vertiente relativa al trabajo social sanitario y por ello la UOC, la primera Universidad online y líder mundial en la formación de trabajadores sanitarios, innova y lidera experiencias docentes que satisfagan las nuevas necesidades de las personas afectadas, de los profesionales y de la institución sanitaria en la era digital.

Barcelona 18 de mayo de 2017 – Dolors Colom Masfret

Día Mundial del Trabajo Social: imaginando el Doodle de Google

Ayer imaginaba que hoy los trabajadores sociales nos levantaríamos con una sorpresa: un Doodle en Google. No ha sido así… Oh! En fin… Quizás el año que viene… Por favor señores de Google, piensen en nuestro Doodle, por la relación que mantenemos a diario con sus medios, nos merecemos un Doodle.

Quizás en Google no saben, tampoco tienen porqué, que una de las profesiones más magnificas del Mundo es el Trabajo Social, Treball Social, Traballo Social, Gizarte Lana… Trabalho Social, Social Work, Travail Social, Soziale Arbeit… y podría seguir porque el Trabajo Social está presente allá en donde hay personas que necesitan alguna ayuda. En sus enormes bases de datos señores de Google encontraran mucho sobre Trabajo Social.

Menuda profesión. Cuando las personas que necesitan ayuda se encuentran con la nada, cuando el olvido parece cebarse con los más frágiles, seguro que cerca se encuentra un trabajador social, o varios, tratando de cambiar realidades y percepciones. Si sabemos que ante las dificultades el primer recurso en la vida de uno, es uno mismo, también sabemos que el segundo recurso es el trabajador social, él o ella. Son muchas las «ellas» que componen la profesión pero cada vez son más los «ellos» que se unen a esa manera de crear un mundo en el que los problemas evitables (prevención primaria) se eviten (acción, acción, acción) y las personas vivan y disfruten de su máxima autonomía (solución). Este mundo existe, no es una entelequia. ¿Dónde, dirá alguien? Pues en cada despacho de trabajo social hay uno.

Felicidades y gracias a los profesionales del Trabajo Social. Sí, hoy es el Día Mundial del Trabajo Social, de los Trabajadores Sociales, en mayúsculas. Aunque no tengamos Doodle en Google y aunque para muchas personas que han recibido ayuda de trabajadores sociales, ese día pase desapercibido. Nos gusta celebrarlo y explicarlo.

Gracias a los trabajadores sociales que han escogido esta profesión y no otra, gracias por dar rienda suelta a su vocación en tiempos de hielo y fuego, de pobreza que generando riqueza, no logra desaparecer… de… faltan nuevas palabras para describir los tiempos actuales pero no importa: ahí está el Trabajo Social capaz de enfrentarse a monstruos, o lo que sea, sin nombre.

Gracias a los trabajadores sociales por estar y seguir cuando no queda nadie o casi nadie, gracias por alimentar con su presencia, su esfuerzo y tenacidad, los vacíos y déficits del sistema. Gracias por nutrir con su energía psíquica, esa que mueve montañas, los ánimos e interior de las personas con dificultades, con interrupciones vitales, ayudándolas a ayudarse, a descubrir que la primera solución está dentro de sí.

Gracias a los trabajadores sociales por saber combinar el arte de la atención con el método científico, por saber ganar, día a día, capacidad resolutiva, por sacar de donde no hay y poner donde no cabe, por desarrollar su creatividad e ingenio al servicio de la sociedad. También, gracias por su firmeza, cuando se precisa, ante quienes con responsabilidades hacen dejación de ellas.

En definitiva, gracias por estar, ser y seguir ahí, porque ello significa que en este Mundo que se deshilacha, la esperanza sigue viva.

Para finalizar, gracias a los estudiantes de trabajo social que desbordando juventud, sienten la vocación, la fuerza para tomar el relevo y así, dar continuidad a la profesión y seguir mejorando el Mundo. No es una pretensión, es una responsabilidad.

Barcelona, 21 de marzo de 2017 – Dolors Colom Masfret

Reunión entre la Presidenta de la Sociedad Científica Española de Trabajo Social Sanitario (SCETSS) y el Director General de Ordenación Profesional del MSSSI

Hemos dado otro paso. Hace poco más de un mes a mediados de febrero, en la sede del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI) tuvo lugar la primera reunión entre el Director General de Ordenación Profesional, la Presidenta de la SCETSS y quien escribe este post como Directora Científica del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario.

Siempre hemos dicho que cuando estuviéramos en disposición de dar el primer paso lo daríamos y me congratula poder decir que este primer paso, a veces muy difícil, está dado.

Aprovecho este espacio para agradecer al Director General el tiempo que nos dedicó asumiendo amablemente el rol de abogado del diablo para ponernos ante las enormes dificultades que lo que estábamos proponiendo supondría. También agradezco el tiempo del otro letrado que nos acompañó poniendo algunos puntos extraviados sobre la «i» correspondiente. La reunión sirvió para explorar las vías reales, las fases y los pasos, que nos pueden conducir al objetivo anhelado por muchos trabajadores sociales sanitarios: su reconocimiento como profesionales sanitarios.

Considerando el escenario actual en el que tenemos un título oficial en Estudios de Ciencias de la Salud, a la pregunta ¿puede el trabajo social sanitario reconocerse como una profesión sanitaria? La respuesta fue: «Podría, no lo veo claro, me lo tendréis que argumentar muy bien, pero podría».

Como era de esperar  necesitamos evidencias y argumentaciones pero a día de hoy estamos convencidas de que las tenemos. En esa línea estamos trabajando, tanto desde la Sociedad Científica Española de Trabajo Social Sanitario fundada el pasado mes de agosto, como desde la Dirección Científica del Master.

Sabíamos, y en la reunión se nos confirmó, que el camino será complicado pero lo más importante es que hay camino por andar, un camino que, si lo andamos adecuadamente, nos conducirá al reconocimiento de la profesión. Decía Ortega y Gasset sobre la vida de uno: «esta vida que nos es dada, está toda por construir». De igual modo este camino que existe y nos lleva al reconocimiento de profesionales sanitarios, no está trazado, lo deberemos bosquejar con cuidado sobre las nuevas evidencias que desde hace pocos años acompañan a la profesión.

Si otra cosa quedó clara es que la idea de la especialización a través de la residencia es una vía muerta.

Tenemos mucho por hacer pero lo haremos, lo estamos haciendo. Y repito el camino será largo y lleno de incertidumbres, pero lo recorreremos.

Igual que la propuesta de creación del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario fue un esfuerzo titánico y un parte importante de la profesión estaba convencida de la imposibilidad de su materialización, pero aquí está por la cuarta edición, la propuesta para lograr el reconocimiento del trabajo social sanitario como profesión sanitaria también lo será. Pero, ahora, a diferencia de hace unos meses, unos pocos, hemos dejado de especular y dar palos al aire, estamos preparando el dossier de la propuesta siguiendo las pautas que en esta reunión se nos indicó.

Iremos dando la información relevante al respecto pero como he señalado, nadie debe pensar que esto será «soplar y hacer botellas».

Uno de los primeros compromisos es la elaboración de un Atlas del Trabajo Social Sanitario en España.

Barcelona, 14 de marzo de 2017 – Dolors Colom Masfret

El Trabajo Social Sanitario en el BOE y algo más

Estos últimos meses he comprobado de nuevo que las administraciones de algunas Comunidades Autónomas siguen instaladas en el discurso obsoleto de que el Trabajo Social Sanitario como tal no existe. Si bien hace unos años no había más que asumir la realidad ahora ésta ha cambiado y es un placer cuando puedo aclarar que ello no es así y para no quedar en la retórica les facilito dos BOE en donde el Trabajo Social Sanitario aparece con todas sus letras.

Resolución de 2 de octubre de 2014, de la Secretaría General de Universidades, por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Ministros de 26 de septiembre de 2014, por el que se establece el carácter oficial de determinados títulos de Grado y su inscripción en el Registro de Universidades, Centros y Títulos.

Resolución de 18 de marzo de 2015, de la Universidad Oberta de Catalunya, por la que se publica el plan de estudios de Máster en Trabajo Social Sanitario.

La importancia de que en el BOE se reconozca y cite el Trabajo Social Sanitario supone grandes ventajas para el desarrollo e implementación de la profesión en el sistema sanitario si bien ello siempre dependerá de los propios profesionales, ellos y ellas,  y su ejercicio.

Nunca antes de 2014, el Trabajo Social Sanitario se había citado en el BOE como disciplina con contenidos académicos propios y especializados, como título oficial. Se puede colegir, entonces, que lo que no aparece en el BOE, aun existiendo, está en el aire, carece de forma jurídica, siendo difícilmente defendible por más manifiestos y declaraciones de intenciones que se reúnan.

A modo de ejemplo para ilustrar dicha afirmación hace unos años el Tribunal Superior de Justicia de Galicia dictó la Sentencia num. 28/2007 de 24 enero. Aprovecho para agradecer al profesor Josep Corbella su amabilidad y generosidad al facilitarme el texto completo de dicha sentencia publicada y obtenida del fondo documental de Aranzadi Fusión.

En su momento el Colegio Oficial de Trabajo Social de Galicia interpuso una demanda por el «acuerdo de la Junta de Gobierno Local del Concello de Ponteareas en sesión de 4 de abril de 2005 por el que se aprobaban las Bases para la cobertura con carácter interino de plazas reservadas para la contratación temporal de personal laboral de dicho Concello».

Como las cosas no son lo que empiezan siendo, sino lo que acaban siendo, señalaré aquellas partes de la sentencia que aunque inquietantes reflejan la realidad de aquel momento y deben motivarnos a desarrollar un pensamiento más pragmático y estratégico, un pensamiento crítico con quienes se columpian en la falacia, definida en la RAE como «Engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien». Después de las palabras y grandes declaraciones casi siempre se requiere de la acción que lleva a un resultado. Cuando se pasan años y años repitiendo lo mismo sin lograr ningún movimiento efectivo, ningún cambio, dicen los analistas que no se busca ningún movimiento real y no se quiere cambiar nada. Regla número uno del Trabajo Social y por supuesto del Trabajo Social Sanitario: La verdadera voluntad de cambio.

Pasemos a la sentencia. Escribe el juez en el punto segundo de los Fundamentos Jurídicos:

«La sentencia apelada desestima el recurso contencioso administrativo promovido al entender que el acuerdo recurrido no evidencia arbitrariedad de ningún tipo, que responde a las facultades de autoorganización que a la Administración corresponden y que nada impide a los Diplomados en Educación Social poder acceder al Grupo II, Categoría Asistente Social, en igualdad de condiciones con los Diplomados en Trabajo Social».

Sigue en el punto Tercero.

«Con acertado criterio, el Juez de instancia establece, en la sentencia recurrida, una consolidada doctrina jurisprudencial diferenciando los conceptos de discrecionalidad y arbitrariedad, para concluir, en el supuesto enjuiciado, con la total exclusión de esta última.

Centra dicho Juzgador el debate, como no podía ser de otro modo, sobre la potestad de autoorganización que a la Administración compete. Y en este punto sostiene que la concreción de las titulaciones exigibles para el acceso a determinados puestos de trabajo, al margen de su carácter laboral o funcionarial, ha de responder al denominado perfil de la plaza, pues lo contrario sí implicaría la arbitrariedad aludida.

La normativa reguladora, contenida en el artículo 12 del Anexo del Real Decreto 1420/1991, en relación a la Diplomatura en Educación Social, indica que tales enseñanzas deberán orientarse a la formación de un educador en los campos de la educación no formal (incluidos los de la tercera edad), inserción social de personas desadaptadas y minusválidos, así como en la acción socioeducativa. A simple vista se puede colegir que tales funciones son coincidentes con las de un Asistente social. Por su parte el Real Decreto 1431/1990, en referencia a la Diplomatura en Trabajo Social se muestra más escueto al limitarse a establecer, sin definir las funciones, que tales enseñanzas deben encaminarse a proporcionar una formación adecuada en las bases teóricas y en las técnicas del trabajador social. Idéntico silencio mantiene el Decreto 54/2005 de la Xunta de Galicia que aprueba los estatutos del Colegio profesional recurrente».

La ambigüedad y la falta de precisión son malas compañeras de viaje cuando se pretende una presencia clara y concisa en las organizaciones. Y si no queríamos caldo, pues dos tazas. Sigue la misma Sentencia:

«La alusión al Código Deontológico de la profesión del Trabajo Social, aprobado por la Asamblea General de Diplomados en Trabajo Social, si bien refiere ya unas funciones propias de estos profesionales, carece, como es obvio, del necesario valor normativo fuera del ámbito puramente interno del propio Colegio profesional.

En consecuencia, no concurriendo razón alguna que aconseje excluir del acceso a los puestos de trabajo convocados a los Diplomados en Educación Social, procede, con confirmación de la resolución impugnada, la desestimación del recurso de apelación promovido».

Las cosas hoy seguramente son distintas. El ejemplo busca ilustrar la desembocadura de determinados caminos que no llevan a Roma sino al desastre. Sobra señalarlo pero para evitar caer en el plagio, definido en la RAE como «Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias» los textos reproducidos se han transcrito entre comillas, cursiva y se cita la fuente.

Otro año que se acaba, aunque sea caer en el tópico, les deseo un Próspero año 2017.

Barcelona, 31 de diciembre de 2016 – Dolors Colom Masfret

El trabajo social sanitario de empresa en el sistema sanitario: una línea de intervención profesional para profesionales

Profesionales cuidando de profesionales. Esta es la línea de acción de los trabajadores sociales sanitarios de empresa dentro del sistema sanitario, una línea de intervención poco desarrollada y menos considerada. En este caso la excepción confirmaría la regla.

Hace algunos años, si no falla la memoria a primeros de los noventa del siglo pasado, la compañía SAS (Scandinavian Airlines System) tenía una publicidad con un eslogan que venía a decir algo así como que transportaba a personas de un lugar a otro y no se limitaba a hacer volar aviones. El cambio del enfoque era innovador por lo obvio del mensaje pues en lo primero que uno piensa cuando habla de una compañía aérea suele ser en los aviones.

Ese giro, por otro lado obvio pero que se debía recordar, se materializaba en un entorno social en el que las personas cobraban protagonismo en todas las organizaciones. Las personas eran el motor, el capital humano e intelectual, el centro del sistema, por supuesto el sanitario, todo, se decía, debía girar alrededor de las personas y su entorno. Ciertamente las personas son las que permiten desarrollar los proyectos y las personas son las que los destruyen o arruinan. Un buen proyecto en manos adustas o desaprensivas descarrilará seguro, resistirá un tiempo quizás por la inercia inicial, pero su horizonte es poco prometedor. Al contrario, un proyecto imperfecto en manos tenaces y cuidadosas se encarrilará pudiendo incluso brillar y, desarrollarse con el tiempo.

En el presente se percibe una tendencia a desdibujar a la persona, a reducirla a una casualidad, un ente que podría no estar y si está, de facto, es más convidado de piedra que nada más. La retórica ensalza a la persona pero muchos actos la dejan de lado. Craso error a juicio de quien escribe porque esa tendencia a dejar fuera a las personas con relación a aquello que les afecta, va devaluando el pensamiento individual y crítico, las desmotiva y les roba la autoestima.

Las personas relacionadas con el sistema sanitario, en sus diferentes roles, como pacientes, usuarios, familias, son siempre y deben seguir siendo el centro de gravedad sobre el que pivota el trabajo social sanitario. También el colectivo de profesionales sobre todo asistenciales que atienden a las personas enfermas o en riesgo de enfermar.

Ahora bien, el profesional, pertenezca al colectivo que pertenezca, a veces necesita ayuda porque como persona que es, sus esferas vitales pueden verse afectadas por acontecimientos vitales que interfieren en sus competencias y merman sus habilidades.  ¿Quién mejor que un trabajador social sanitario para prestar servicios de apoyo y ayuda a los profesionales del sistema sanitario sean cuales sean sus dificultades?

Cada profesión lleva en sus mimbres principios y valores que son su ADN, aquello que la hace inconfundible y le da entidad. El trabajo social sanitario nace por un principio de dinámica social que apuesta por ayudar a las personas enfermas a ayudarse, también a sus familias, todo para que la enfermedad no sea motivo de marginación. Siendo la salud un bien tan preciado ¿cómo reforzamos los aspectos psicosociales de los profesionales asistenciales para que su práctica profesional sea la mejor y sirva para ayudar a las personas?

¿Quién se ocupa de los profesionales asistenciales? ¿Quién les ayuda en sus dificultades personales? Seguro que las tienen. ¿Quién ayuda al médico cuyo padre sufre un principio de Alzheimer y se encuentra con los mismos vacíos asistenciales que cualquier otra persona? ¿Quién ayuda al médico que sufre una adicción a los tranquilizantes y sus relaciones familiares se ven altamente afectadas? ¿Quién ayuda a esta enfermera que con sus años de experiencia y conocimiento se ve desbordada por una madre que la manipula y culpabiliza por seguir ejerciendo su profesión? ¿Quién ayuda a esa auxiliar de clínica que acaba de ser madre y sufre por el bebé que debe dejar al cuidado de una tercera persona? El bienestar de los profesionales es esencial para que sus servicios satisfagan las necesidades de las personas a las que atienden.

El sistema sanitario debe velar por el bienestar, salud mental y física, de los profesionales a quienes encarga la atención a las personas enfermas. Un profesional agobiado por problemas personales, familiares, relacionales, económicos se irá desgastando viéndose afectada con seguridad, su actividad asistencial. Ello pone en riesgo a las personas atendidas.

El sistema sanitario tiene en los trabajadores sociales sanitarios un excelente recurso interno para ayudar a los profesionales a resolver sus problemas, sean de la índole que sean, por ello, el trabajador social sanitario de empresa es una figura a potenciar dentro de los equipos médicos de empresa. Nuevas necesidades, nuevos problemas, nuevas respuestas de la mano de nuevos expertos.

Barcelona, 14 de diciembre de 2016 – Dolors Colom Masfret

Inicio del curso académico 2016 – 2017 del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario: Bienvenida a la cuarta promoción

Una nueva promoción de estudiantes del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario (MUTSS), la cuarta, se da cita en las aulas. Sus ganas, sus expectativas, su entusiasmo y su confianza en el programa, son parte viva de este inicio de curso que siempre, año tras año, resulta emocionante e inspirador y siempre desemboca en nuevos proyectos.

Este año, el grupo de estudiantes que empiezan los estudios es muy numeroso, los esperábamos con ganas y ello nos pone ante el reto de seguir innovando sistemas docentes, seguir generando conocimiento y seguir impulsando acciones que permitan transformar este conocimiento del trabajo social sanitario en prácticas que mejoren el bienestar psicosocial para las personas enfermas y sus familias.

El equipo docente del MUTSS somos conscientes del potencial intelectual y humano que ese grupo numeroso de estudiantes supone y, por ello, podemos decir que el renacimiento del trabajo social sanitario, tal y como fue concebido por quienes definieron la profesión, está ahí, empieza a ser un hecho en muchos centros sanitarios, en muchas unidades de trabajo social sanitario. ¿Queda mucho? Sí. Pero iniciado el camino siempre queda menos.

El cambio para el trabajo social sanitario ha dejado de ser relato, ha dejado de ser una elucubración, el cambio está andando de la mano de los profesionales que ya son masters y de la mano de los profesionales, estudiantes recién llegados con todas sus ansías de aprender y ejercer.

Unas ansias de aprender que se contagian al equipo docente consciente de que el conocimiento se nutre constantemente de nuevo conocimiento.

¡Buen comienzo de curso!

Barcelona, 23 de octubre de 2016 – Dolors Colom Masfret