Teletrabajo Social Sanitario, Big Data e innovación

El concepto de Big Data forma parte del lenguaje habitual de los medios de comunicación de masas pero también de los medios y organismos profesionales.

En  su ejercicio profesional, sobretodo en el plano asistencial, los trabajadores sociales sanitarios tanto de los hospitales como de los centros de salud, son depositarios de grandes cantidades información psicosocial de las personas enfermas que atienden y a la vez se convierten en parte de la información que manejan estas mismas personas en sus redes sociales. Uno siempre forma parte de alguna estadística, ya sea por estar, o por no estar. En aras a afrontar competentemente este futuro inmediato en el que los datos totales serán la base de la acción y de la toma de decisiones, desde las Unidades de Trabajo Social Sanitario se deben identificar los que son susceptibles de satisfacer las necesidades del Big Data para analizarlos bajo los mismos criterios que se analizan en otros campos. Las esferas vitales de la persona que conforman el diagnóstico social sanitario son una base de información excelente y fidedigna para vincular el trabajo social sanitario a los modelos de análisis del Big Data.

La gestión e interpretación  de grandes cantidades de información más allá de los datos evidentes y clásicos contenidos en la mayoría de historias de trabajo social sanitario, ello es incluyendo otros dispositivos, es un reto para la mayoría. Piénsese en plataformas digitales de salud capaces de generar algoritmos que permitan a los profesionales ayudar de manera más precisa a las personas enfermas, a su familia, a su entorno inmediato, incidir en su comunidad, diseñar recursos capaces de cubrir necesidades prestando ayudas de diferente complejidad asistencial. La motivación de la autonomía y la promoción de la salud de las personas enfermas o relacionadas con la enfermedad, supone ayudarlas en la justa medida que las permita ayudarse. Todo ello se da generando grandes cantidades de datos de los cuales no siempre se tiene conciencia pues exceden a los sistemas de información tradicionales.

La aplicación de modelos de Big Data en trabajo social sanitario supondrá un salto cuantitativo pero sobre todo cualitativo en la gestión de un presente cuya dinámica social proyectará realidades futuras interpretables profesionalmente. Indicará tendencias que evitaran errores en la planificación de apoyos. Ayudará a conocer más a cada persona, con sus particularidades.

En el ejercicio de sus funciones, los profesionales del sistema sanitario se convierten en grandes generadores de información en el área médica, psicológica, social, demográfica, una riqueza de datos cuyo análisis siguiendo modelos de Big Data, supondrá un avance en cada una de ellas, la asistencial, la preventiva, la investigativa, la docente, la gestión clínica y al promoción e información de la salud.

El cálculo de los días de estancia según grupos de diagnóstico que se trataron en los GRD (Grupos Diagnósticos Relacionados) fue una de las primeras experiencias, en bruto, de Big Data, relacionadas con el sistema sanitario y su gestión eficaz. En bruto porque la información estaba localizada, cosa que hoy además, está contenida en los diferentes dispositivos de las personas.

Las plataformas de salud son un hecho. En muchos casos, cuando el espacio es un límite (por ejemplo, vivir lejos y el acudir al centro de salud o al hospital se convierte en un problema) y el tiempo es un impedimento, (por ejemplo cuando los horarios de visita son incompatibles con la vida de uno), las plataformas digitales para el desarrollo del teletrabajo social sanitario son una alternativa inclusiva que, en beneficio de las personas, sustituirán las formas clásicas de la asistencia que sin proponérselo, con su organización actual, pueden resultan excluyentes. Véase sino la falta d asistencia a las consultas. La era digital, el internet de las profesiones, muestra horizontes llenos de nuevas posibilidades para las personas que necesitan ayudas y apoyos, también para los trabajadores sociales sanitarios que están en disposición y capacidades para prestarlos.

Cada vez es más frecuente encontrar a personas enfermas y familias que utilizan plataformas de salud y tecnologías de comunicación digital para consultar problemas a los profesionales que les atienden. Si uno escribe «apps de salud» en cualquier buscador, se encuentra una devolución ingente de entradas. Es evidente.

Las TIC suponen un cambio de paradigma dentro del sistema sanitario y del proceso asistencial, no solo en la vertiente médica y de enfermería, también en la vertiente relativa al trabajo social sanitario y por ello la UOC, la primera Universidad online y líder mundial en la formación de trabajadores sanitarios, innova y lidera experiencias docentes que satisfagan las nuevas necesidades de las personas afectadas, de los profesionales y de la institución sanitaria en la era digital.

Barcelona 18 de mayo de 2017 – Dolors Colom Masfret

Abierta la matrícula para quinta edición del Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario

Hace unos días se abrió la matrícula para el inicio, en octubre próximo, de una nueva edición del Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario (MUTSS). De nuevo se desborda el ajetreo que supone el principio de un curso académico, la quinta edición, y se mezcla con el ajetreo del ir acercándose al final de otro curso académico, el correspondiente a la cuarta edición.

Se hace extraño tomar conciencia de que las promociones del MUTSS se van sucediendo unas a otras como si el máster siempre hubiera estado ahí. Una promoción tras otra, va borrando los esfuerzos que lo posibilitaron y dan paso a las múltiples posibilidades de crecimiento profesional con un futuro prometedor.  Y así es como pacientemente, las marmitas del tiempo van tejiendo la sábana del pretérito y convierten en historia un tiempo que pasó, que era distinto, un tiempo en el que el reclamo de la formación especializada en trabajo social sanitario copaba la mayoría de los eventos profesionales.

Este presente es posible gracias a las voluntades y los anhelos de muchos profesionales, ya sea en su rol de profesor o de alumno, pero siempre dentro del círculo virtuoso de aprender y enseñar, enseñar y aprender.

La generación de conocimiento es mucho más dificultosa que la generación de opinión. La primera requiere de tiempo, paciencia en la observación, validación de las hipótesis, tenacidad, repeticiones, frustraciones, la segunda poco más que tenerla y poderla volcar en cualquier lugar. .

Que el tiempo pasa rápido es una expresión cristalizada en tópico pero no deja de ser una realidad. Por Sant Jordi  me topé con un fragmento de Esopo, 620 aC. 560 aC., lleva por título El pastor y el mar lo tome prestado al filósofo para felicitar el día del Libro y la  Rosa a los alumnos. Dice:

“Un pastor que cuidaba su rebaño en las costas, veía al mar muy calmado y suave, y planeaba con hacer un viaje de comercio.

Entonces vendió todo su rebaño y lo invirtió en un cargamento de dátiles, y se echó a la mar. Pero vino una fuerte tempestad, y estando en peligro de hundirse la nave, tiro por la borda toda la mercancía, y escasamente escapó con vida en la barca vacía.

No mucho tiempo después cuando alguien pasaba y observaba la ordenada calma del mar, él le interrumpía y le decía:

-De nuevo está el mar deseando dátiles y por eso luce calmado.

Nunca generalices conclusiones basándote en un solo suceso.

Los buenos actos siempre son recompensados.

En, www. epdlp.com

Os esperamos en el curso académico 2017-2018.

Barcelona 11 de mayo de 2017 – Dolors Colom Masfret

Muchas felicitaciones a la segunda promoción del Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario

Hace unos días se graduaba la segunda promoción del Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario. ¡¡¡Felicidades!!!

El pasado 18 de julio, a las 24 horas, se cerraban definitivamente las aulas del Master relativo al periodo 2014-2016.

La adrenalina desatada y acumulada para afrontar el esfuerzo de tantos días impedía conciliar el sueño. Este desvelo, sin embargo, era un magnífico regalo de fin de curso, el mejor colofón. El momento, inmerso en la mitad de una calurosa noche de verano, invitaba a emocionarse viendo cómo ese camino iniciado años atrás, se seguía caminando. Una nueva promoción de trabajadores sociales sanitarios, algunos con mucha experiencia en el sistema sanitario, otros sin haber ejercido nunca, se disponían, por igual a ejercer el trabajo social sanitario tal y como la profesión fue concebida en sus orígenes: primero estudiar a la persona enferma y sus circunstancias, segundo elaborar el diagnóstico social sanitario y tercero diseñar un plan de intervención. Después evaluar.

Ahora, estos profesionales, ellos y ellas, cuentan con el corpus teórico suficiente como para reorganizar sus unidades de trabajo social sanitario de acuerdo a los cánones requeridos por el sistema sanitario y el sistema social pero también defendiendo los requisitos que la profesión les exige. El ejercicio del trabajo social sanitario implica unos principios y valores que no pueden dejarse de lado.

¿Y los recursos? Se preguntará alguien. Los recursos son solo recursos, menuda perogrullada, pero es así de sencillo. Para los trabajadores sociales sanitarios los recursos comunitarios son eso, recursos que ayudan a prestar unos servicios asistenciales, avalados siempre por el diagnóstico social sanitario. Como para los médicos lo es la medicación y también en su caso se apoyan en el diagnóstico médico.

Uno de los logros de Ida M. Cannon (1877-1960), la gran pionera del trabajo social sanitario, fue la implementación de un modelo de diagnóstico integral en el Massachusetts General Hospital de Boston. Ello significaba que cuando la persona ingresaba en el Hospital, en paralelo al diagnóstico médico se elaboraba el diagnóstico social [sanitario] y con ambos se definía el diagnóstico integral. Y los recursos comunitarios eran otro asunto.

Los recursos están al alcance de cualquier colectivo si bien se accede a ellos cuando se cumplen unos criterios previamente fijados objetivamente. Se trata de la necesidad normativa desarrollada por Bradshaw. Sabiendo cuáles son estos criterios se trata de ver si la persona los cumple, o no. Ahora bien, sobre esta sencillez inicial, llega la complejidad de lo humano. La función física no siempre se corresponde con la función psíquica y la voluntad, con las posibilidades del entorno, así pues el factor humano y su contexto, adquiere relevancia. Por ello además de conocer lo físico, lo orgánico, se necesita conocer lo psíquico, lo psicosocial y lo medioambiental.

Es un craso error relacionar el trabajo social sanitario con la tramitación de recursos y ello ha quedado patente a lo largo de todas las enseñanzas del Máster.

A partir de ahora los pasos son de la nueva promoción que se une a la primera. Han sido dos años, en algunos casos uno, en otros tres, dedicados al estudio, años de esfuerzos que parecían interminables. Pero el fin siempre llega y con él un principio. Ese principio significará cambio, eficacia y eficiencia, significará intervenciones profesionales en donde el conocimiento marca cada paso y el profesional es capaz de responder porque aplica el servicio «A»  y no el servicio «B».

Felicidades, estimadas, estimados. Y recordad «Allea jacta est».

Barcelona, 23 de julio de 2016 – Dolors Colom Masfret

El Trabajo Social Sanitario: de lo subjetivo a lo objetivo

El pasado viernes, 17 de junio tuvo lugar en el Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona, la III Jornada Estatal de intervención social en salud materno-infanto-juvenil. El lema era «El foco en las personas: experiencias y emociones». Un gran agradecimiento a la Unidad de Trabajo Social Sanitario del Hospital dirigida por David Nadal y todo su equipo, por dedicar una Jornada a las «experiencias y emociones». Porque ¿qué somos las personas sino experiencia y emoción? ¿De dónde nacen las primeras intervenciones de métodos de gestión de casos sino de esa malla de emociones y experiencias que rodean a la persona enferma? No importa la edad, siempre alrededor de una persona enferma encontramos personas a las que está vinculada con sus emociones y sus experiencias.

Los asistentes, ellos y ellas, con quienes pude conversar estaban encantados con el desarrollo de la Jornada y sus contenidos. Lo novedoso de la Jornada estaba precisamente en lo más antiguo, en lo que precede a todo y supera a todo, en la vivencia, la experiencia y la emoción.

Se le atribuye a Paracelso el pensamiento de que «quien cura el alma es más grande que quien cura solo el cuerpo». Es muy difícil que el cuerpo mantenga sus constantes y buen funcionamiento cuando la interioridad de la persona no la acompaña y, su entorno y medio ambiente tampoco.

Por ello, esta III Jornada centrada en las «experiencias y emociones» de las personas, tomadas como base de la intervención profesional, nutrió los mimbres originarios que dieron vida a la profesión, al trabajo social sanitario.

Hace muchos años, en 1960 Helen Harris Perlman señaló que los trabajadores sociales (sanitarios) se interesaban por las personas, por cómo resolvían sus problemas más que por los problemas que resolvían.

Cuando la persona recupera su autonomía personal y social, cuando recibe apoyos profesionales para seguir adelante con su vida pero es ella la que decide, la que actúa y gestiona sus realidades, considerando las realidades ajenas, recordemos que vivimos en comunidad, la sociedad a la que pertenece se retroalimenta en valores y principios éticos.

Gracias de nuevo al equipo de trabajo social sanitario de Sant Joan de Déu de Barcelona porque esta Jornada se está convirtiendo en un clásico y como decían muchos asistentes: «vengo cada año porque siempre son Jornadas de gran valor profesional, traten lo que traten, siempre está bien tratado».

Barcelona, 20 de junio de 2016 – Dolors Colom Masfret

Llega el año 2016 y sus posibilidades, ¿nos vamos acercando al reconocimiento de profesionales sanitarios?

La dinámica que nos envuelve en el día a día provoca pequeños cambios que a su vez van transformando realidades y creando nuevas circunstancias favorecedoras de la consolidación de los objetivos.

La imaginación recorre mundos que en la realidad, cuando se camina por ellos, requieren tiempos, paciencia, siembra y cuidado de los pequeños brotes, también soportar las frustraciones cuando éstos no llegan a la madurez. Pero el camino debe seguirse caminando sin desfallecer, al contrario, perseverando y aguantando.

En ese andar hasta el reconocimiento del trabajo social sanitario como profesión sanitaria, el azar nos ha llevado a un nuevo escenario muy posibilitador. No quiero adelantarme ni quiero ponerme misteriosa, pero este final de año,el año en que se graduó la primera promoción del máster, el año en que se cumple un siglo de las palabras de Abraham Flexner,  creo que se merece esos destellos de ilusión y realidad que permiten escribir con cierta certeza que creo que no estamos lejos del ansiado reconocimiento. Hablo siempre desde el Master y desde los estudios de Ciencias de la Salud de la UOC, no desde ninguna otra entidad u organización.

Ciertamente los escenarios deben analizarse desde muchos ángulos y los pasos a dar también forman parte del camino pero hay nuevas circunstancias.

Desde el año 2008, en los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC estamos avanzando en este sendero que nos llevará a este reconocimiento de profesionales sanitarios. Hoy por hoy la realidad y las posibilidades pasan por el Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario y por eso, algunas noticias nos han puesto manos a la obra. No podemos vender el pan antes de cosechar el trigo que antes habremos sembrado, pero creo que el PAN está muy cerca.

Es cuestión de tiempo, eso lo venimos diciendo desde hace años. Ahora, con el Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario, quizás sobra a estas alturas recordar que es un título oficial, pero por si acaso, con este título oficial, este año en el seno del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad se han dado algunos cambios que nos permiten ver ese reconocimiento más próximo.

Desde la UOC confiamos, no por el camino de la fe, sino por el camino de los hechos y su relevancia, que en el 2016 podamos cerrar este asunto.

En el siguiente post ampliaré la información pero no podía acabar este año sin compartirlo con los profesionales que nos siguen.

Desde Estudios de Ciencias de la Salud, el equipo del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario, les deseamos un muy buen final de 2015 y una buena continuación para el 2016, año de logros.

Barcelona, 15 de diciembre de 2015 – Dolors Colom Masfret

Declarado el 3 de Octubre el «El Día Internacional del Trabajo Social Sanitario»

Acabamos de celebrar el «IV Encuentro UOC de Alumnos, Consultores,  Amigos  del  Trabajo Social Sanitario».

Por la connotaciones que el 3 de octubre tiene para nuestra especialidad, con gran entusiasmo los asistentes al evento, hemos declarado ese día, el 3 de octubre,  «EL DÍA INTERNACIONAL DEL TRABAJO SOCIAL SANITARIO».

Desde el equipo del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario de la UOC, agradecemos a Nuria Carrera, decana del «Col·legi Oficial de Treball Social de Catalunya» el apoyo institucional a la iniciativa. Igualmente agradecemos al Hospital Dos de Maig del Consorci Sanitari Integral (CSI) su cálida acogida.

Cada año,  el 2 y 3, o 3 y 4 de octubre se celebrarán los futuros encuentros que pasarán a ser de dos días en vez de uno, como hasta hoy. Así pues quedáis invitados, para el «V Encuentro UOC de Alumnos, Consultores,  Amigos  del  Trabajo Social Sanitario», los próximos 3 y 4 de octubre de 2016.

Barcelona, 2 de octubre de 2015 – Dolors Colom Masfret

Cuando el organigrama perjudica el ejercicio del trabajo social sanitario… ¡cambiémoslo!

A veces querer y poder no se traducen en hacer. Algunos organigramas del sistema sanitario parecen pensados para diluir las buenas prácticas, en vez de promoverlas y mejorarlas. El sistema sanitario es una institución viva, dinámica, cambiante por lo que casi constantemente debe estar adaptándose a las nuevas realidades que se van conformando de acuerdo a las nuevas circunstancias que afectan a las personas perjudicando su salud.

Plutarco en su libro «Consejos a los políticos para gobernar bien», editado por Siruela en 2009, señala la caída en desgracia para los pueblos (léase unidades funcionales, colectivos y asociaciones profesionales…) que puede significar tener gobernantes ignorantes (léase representantes institucionales, presidentes, jefaturas, direcciones…). Para Plutarco el problema no se centra tanto en la ignorancia en sí, sino en que esta ignorancia, lamentablemente, la ostente una persona que tiene poder para tomar decisiones. Decisiones que una vez tomadas resultará muy difícil de retroceder. Decisiones que otros ejecutarán, claro que no será por convicción, ni por estar de acuerdo, ni por ser la mejor decisión, pero es muy posible que las ejecuten porque el organigrama lo abala. Por ello, el organigrama, sin generalizar, puede ser nefasto para una organización y los profesionales que por su naturaleza de profesional, no deberían de recibir órdenes sino encargos, evaluándose  por sus resultados no por sus narrativas.

Determinadas unidades de trabajo social sanitario ubicadas en hospitales o centros de salud, en áreas sanitarias, se encuentran bajo jefaturas que lejos de la mala voluntad pero si muy cerca del desconocimiento del trabajo social sanitario, provocan la progresiva destrucción del potencial preventivo, asistencial, investigador y docente del servicio, anulan las iniciativas de sus diferentes profesionales, provocan que la profesión se estanque y ya se sabe lo que dice el dicho «agua estancada no mueve molino».

Todas las potencialidades de la unidad, departamento, servicio de trabajo social sanitario, según cada establecimiento decida denominarlo, dentro de un organigrama, califiquémoslo como «desafortunado» se van arruinando porque el desconocimiento del trabajo social sanitario impide facilitar y propiciar su desarrollo. Lo único que logran determinados organigramas, determinadas jefaturas, es encorsetar un servicio que de facto, es el único que integra lo sanitario con lo psíquico y  lo social. Lo único que logran es convertirlo en un buscador y gestor de recursos de lujo.

Por su naturaleza, la información que, siguiendo los cánones de la especialidad del trabajo social sanitario, puede obtener dicho servicio, es tan amplia que debidamente recogida, debidamente analizada y muy debidamente interpretada, permite a la gerencia desarrollar actividades de planificación con márgenes de error muy estrechos. Ello, solo por el hecho de que trata con información real obtenida de la realidad y no de proyecciones que siempre quedan al albur de quien las desarrolle. No hay mejor muestra poblacional que la de la totalidad de la población afectada.

Pero volviendo al asunto que nos ocupa, cuando los organigramas funcionales o jerárquicos limiten nuestras funciones, como profesionales responsables no tenemos más opción que negociar su modificación. La pasividad profesional con los acontecimientos que nos privan es una opción indeseable. Hace un tiempo, en este mismo espacio expuse la importancia que el servicio de trabajo social dependiera de la gerencia, hoy más que nunca, reitero lo escrito. La gerencia no encontrará en otros servicios, el conglomerado de información que contiene el servicio de trabajo social sanitario. No se trata de ser mejor ni peor, se trata de ser lo que se es. De la unidad de trabajo social sanitario, la gerencia obtendrá información que le permitirá gestionar muchas decisiones con la garantía de que estarán bien tomadas porque responden al sentir, al existir, a la realidad de las personas enfermas, de sus familias, atendidas en el establecimiento que gestionan.

Y por ello es importante lograr que de nuevo, los servicios de trabajo social sanitario dependan de la gerencia y no de otros colectivos profesionales que con toda su buena voluntad, con toda su capacidad directiva, carecen de lo más importante, el conocimiento de lo que implica el servicio de trabajo social sanitario, limitando o haciendo más costosa, su expansión y desarrollo.

Barcelona, 29 de julio de 2015 – Dolors Colom Masfret

Políticos responsables de sanidad y Trabajadores sociales sanitarios: un tándem posibilitador para la salud

Dado que nos encontramos en el entorno del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario, en este blog mostramos a los profesionales aspectos relacionados con el desarrollo de la profesión. El texto que sigue invita a recuperar roles vinculados, por una parte, a la mejora y desarrollo de las políticas sanitarias y por la otra, a la promoción inteligente de programas y recursos para la reinserción y rehabilitación de las personas con problemas de salud. La promoción inteligente de los recursos se encuentra en el opuesto de la promoción partidista o subjetiva en la que suelen caer algunos políticos en época electoral, para muestra de ello infinidad de botones estos días. La promoción inteligente de programas y recursos es un acto racional, ético, y no una reacción emocional para tocar fibras y arrancar este voto preñado de falsas esperanzas. La promoción inteligente de programas y recursos siempre los hará sostenibles y la relación, inversión – beneficios sociales, será una realidad tangible para la ciudadanía y también para las arcas del Estado.

Los políticos y los trabajadores sociales sanitarios, deben trabajar juntos porque las personas a las que sirven y atienden son las mismas. Dicho esto, el asesoramiento a los políticos responsables de la sanidad, tanto en el plano estatal como autonómico y local se convierte en una cooperación fructífera y necesaria. Cuando cito a responsables políticos me refiero tanto a los que ostentan responsabilidades sanitarias de gobierno, como en la oposición, desde donde, también, se construye el bienestar social. Igualmente me refiero a los titulares de sanidad de los partidos quienes tienen en su haber la posibilidad de análisis, reflexión e influencia.

Como trabajadores sociales sanitarios no hacemos política, pero sí que debemos colaborar con los políticos porque son ellos los que tienen en su mano el desarrollo del sistema sanitario para el beneficio social. Paradójicamente, los políticos suelen carecer de la información psicosocial y de la formación necesaria para su interpretación, hablando siempre desde el ángulo del trabajo social sanitario. Son ellos los que tienen en su mano la materialización de nuestras propuestas, estas que basamos en las investigaciones y las evaluaciones periódicas para saber cómo nuestro ejercicio profesional genera bienestar y salud. La promoción de la salud pasa, entre otras estrategias, por motivar a las personas para que se cuiden, para que asuman hábitos saludables, para que sigan los tratamientos médicos. Con ello estas mismas personas se tornan agentes de prevención en su círculo inmediato. Las sociedades saludables son las que pueden generar riqueza en el amplio sentido de la palabra, no solo económica, también cultural, intelectual, personal. La atención a las personas para lograr su salud es un derecho, no un privilegio. Un derecho que, también garantizan las políticas sanitarias.

Como trabajadores sociales sanitarios, nuestras recomendaciones siempre se apoyarán en el conocimiento y en el método científico que es el que guía nuestros pasos para la generación de conocimiento, no en la intuición, ni la improvisación, o en los deseos. Es el conocimiento, y no la intuición, el que nos permite adelantarnos a los hechos, prevenirlos o evitar que empeoren. Y si bien nunca podremos adelantarnos un 100% nuestra intervención con las personas puede ser altamente efectiva si nutrimos los factores positivos.

Los trabajadores sociales sanitarios debemos abrirnos al mundo, al siglo XXI y ello implica identificar los stakeholders.[1]  El master está ampliando las miras profesionales. Los consultores vemos como día a días el discurso académico de los alumnos (que también son profesionales) se impone al discurso coloquial e ideológico. Ello nos llevará a abrir nuevos espacios de acción en donde el trabajo social sanitario vertebre acciones profesionales con acciones políticas, resultando un tándem posibilitador para la salud.

Barcelona, 15 de mayo de 2015 – Dolors Colom Masfret

[1] Newsletter Nº 5 – Otro punto de vista Noviembre 2009. La evolución del concepto stakeholders en los escritos de Ed Freeman. En línea [consulta 15 de mayo de 2015]

2015: primera promoción de Másters en Trabajo Social Sanitario

Y la Utopía de finales de los noventa, de primeros del dos mil está próxima a ser realidad.

Este año 2015 que a estas horas asoma desde el Oriente será para muchos profesionales del trabajo social sanitario el año del cambio. El año cero. Este año 2015, el Trabajo Social Sanitario será un título oficial de la universidad y simultáneamente, satisfará un requisito indispensable recogido en la LOPS (Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias) para ser profesión sanitaria, que el título sea emitido dentro de los Estudios de Ciencias de la Salud.

La primera promoción está a pocos meses de consolidarse.

Además, 2015 es un año en el que se cumplen cien años de la famosa conferencia de Abraham Flexner de la que he hablado ampliamente en numerosas ocasiones, “Is social work a profession?” [¿Es el trabajo social  una profesión?]. Los acontecimientos han hecho que cien años después podamos celebrar este primer título.

Flexner presentó los principios que inspiraban la práctica profesional y alertaba de la frivolidad con la que se adoptaban los conceptos de «profesión» y el de «profesional». Mi experiencia de los últimos años me hace añadir a ellos un tercer concepto el de «experto», entendiendo que muchos de los que se presentan con esta rúbrica adolecen de un currículum que los avale.

Una de las características que señalaba Flexer era que «Las profesiones implicaban operaciones intelectuales con responsabilidad individual que derivaban de la ciencia y del aprendizaje…». Por tanto, la formación implica despertar en el alumno la responsabilidad que ese conocimiento que recibe, le otorga ante la institución en la que ejerce y ante la sociedad a la que sirve.

El Máster es sin duda un gran avance para los anhelos de los trabajadores sociales sanitarios, los que lo son de verdad y sienten el trabajo social sanitario como su verdadera vocación profesional. Para los que saben que el trabajo social sanitario está muy lejos de poner crucecitas en un baremo o escala de valoración.

Este esfuerzo que es de muchos, estos años de intensa e incesante actividad para que el Máster fuera una realidad, en 2015 será correspondido con los primeros frutos. El árbol del conocimiento ha enraizado y sus ramas se expanden hacia el infinito.

Aprovecho este espacio y este momento para expresar mi agradecimiento a todos los que posibilitáis el Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario, sea desde el rol que sea: Alumnado. Consultoría. Profesorado. Tutoría. Administración. Dirección. Gracias por vuestra energía psíquica y apoyo.

¡Feliz año 2015!

Barcelona, 31 de diciembre de 2014 – Dolors Colom Masfret

Breve crónica del III Encuentro de alumnos, consultores y amigos del Trabajo Social Sanitario

Ayer 3 de octubre tuvo lugar el «III Encuentro de alumnos, consultores y amigos del Trabajo Social Sanitario». ¿Por qué el 3 de octubre? Como señalé en la inauguración del Encuentro, porque fue el 3 de octubre de 1905 cuando Garnet Isabel Pelton, presumiblemente (algunos documentos me hacen escribir presumiblemente), la primera trabajadora social sanitaria, empezó a trabajar en el dispensario del Dr. Richard C. Cabot como trabajadora social sanitaria en el Massachusetts General Hospital de Boston. Se acababa de crear la primera plaza de trabajo social sanitario en el mundo. Muy pocas profesiones tienen el privilegio de contar con documentación que acredite este hecho.

Hoy, el día después de III Encuentro, en Barcelona ha amanecido una soleada mañana de sábado en la que a través de la ventana me acompaña el rumor de la calle, mientras las notas de unos adagios otoñales aumentan esa sensación acaramelada en la boca de mi estómago al recordar el día de ayer. Me abraza una enorme satisfacción al recordar a los asistentes y su interés. Se les percibía vivos y vitales, por ello no me cabe duda: Desde el Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario, todas las personas que directa o indirectamente nos acompañan, estamos refundando la profesión.

Aprovecho para agradecer su apoyo, a quiénes han posibilitado este III Encuentro para que los Trabajadores Sociales Sanitarios vayamos sembrando las nuevas dinámicas del ejercicio profesional.

Un agradecimiento a la Dra. María Rotllan directora asistencial del Consorci Sanitari Integral, por su amistad de tantos años y por su acogida, por facilitarnos la utilización del Auditori Garcia Tornel del Hospital Dos de Maig de Barcelona. A Anna Lopez de la Fuente Secretaria de la Dirección Asistencial Consorci Sanitari Integral las gestiones con Ester Abad Secretaria de Direcció CAIDM (Hospital Dos de Maig i CAP S. Família) para los detalles tecnológicos y logísticos. Y al Dr. Jaume Monteis, Delegado de la Dirección para la Docencia del Consorci Sanitari Integral la cálida bienvenida a los participantes en el Encuentro y su acertada proyección del futuro del trabajo social sanitario.

Otro agradecimiento a Núria Carrera Decana del Col·legi Oficial de Treball Social de Cataluña que por tercer año consecutivo nos acompaña y apoya. Sus palabras siempre ponderadas no escatiman posibilidades a la nueva época del trabajo social sanitario. También a David Nadal vocal de salud del mismo Col·legi Oficial de Treball Social de Cataluña.

Por supuesto agradecer a la UOC, a los profesionales de Estudios de Ciencias de la Salud su apuesta por este Master Universitario. Algunos profesionales se estrenaban en el Encuentro anual, me refiero al Dr. Jaume Kulisevsky, nuevo Director cuyas palabras de clausura fueron el perfecto colofón a ese día posibilitador y lleno de proyectos para la disciplina y por ende para la profesión. También a Judith Cuevas nueva Técnica de Gestión Académica. De los veteranos un «gracias» especial al Dr. F. Xavier Medina, director académico del Master por compartir sus investigaciones sobre el deporte, el ejercicio físico como una vía de apoyo y alimento físico a las relaciones sociales. También un gracias al Dr. Josep Esteban, al Dr. Julio Villalobos padres del Máster que se encontraban de viaje pero estuvieron muy presentes y a Matias Alvarez, siguiendo con la metáfora familiar, tío del Máster, por su capacidad de estar en todo y su ayuda imprescindible.

Para terminar esta breve referencia al III Encuentro, un «gracias gigante» a los alumnos, consultores y amigos que pudieron acudir al Encuentro, agradecerles su participación activa y entusiasmo y sobre todo su pensamiento positivo y enérgico, aplaudir su visión de futuro, libre del polvo y la paja que nos ha lastrado tantos años. Quienes deseaban acudir y en el último momento, se lo impidieron sus circunstancias vitales o profesionales, también estaban presentes.

Al hilo de ello, hace un par de semanas nos re-encontramos con Susan Blumenfield, quien fuera directora del servicio social y de trabajo social sanitario del Mount Sinai Medical Center de New York y a quien a título personal me une una gran amistad y como profesional le debo tanto, le debemos tanto, porque no cabe duda que ella es parte de este Máster, como de España lo es Montserrat Bacardit, de la Escuela Universitaria de Trabajo Social de la Generalitat de Catalunya. Susan Blumenfield me pidió que les hiciera llegar su afecto y apoyo para seguir. No me cansaré de repetir sus nombres una y otra vez porque sin su confianza, no puedo decir dónde estaríamos hoy, pero sí puedo decir que no estaríamos donde estamos.

Desde esta mañana soleada del primer sábado de octubre les ruego se reserven las fechas del 1, 2 y el 3 de octubre de 2015 porque esperamos poder celebrar quizá el 1 y el 2, quizás el 2 y el 3, el «IV Encuentro de alumnos, consultores y amigos del Trabajo Social Sanitario». Ello con la primera promoción del Master finalizada, la segunda en su ecuador, y con la tercera a punto de empezar. Una manera de homenajear a Abraham Flexner, cien años después de que pronunciara su famosa conferencia, Is a Social Work a profession? Unas palabras que espolearon a los profesionales de la época, entre ellos Mary E. Richmond e Ida M. Cannon.  

Barcelona, 4 de octubre de 2014 – Dolors Colom Masfret